DAÑOS DEL DISCO RIGIDO
DAÑOS DEL DISCO RÍGIDO
Son varios los síntomas que puedes empezar a sufrir en tu PC cuando tu disco duro presenta sectores defectuosos: desde una lentitud extrema a la hora de procesar archivos alojados en el disco duro hasta ruidos raros en la unidad, pasando por bloqueos y corrupción de archivos. Si comienzas a notar alguno de estos síntomas cabe la posibilidad de que tu disco duro esté empezando a dañarse a causa de demasiados sectores defectuosos.
¿Qué son los sectores defectuosos y por qué se producen?
De manera interna y con el objetivo de gestionar mejor la información, los discos duros mecánicos agrupan la información que albergan en sectores conformados por un número determinado de bits. Estos sectores se crean para que se pueda crear una especie de mapa o índice para que el disco sepa dónde se alberga cada bit de información y sea capaz de enviar el cabezal móvil al sector adecuado para poder leer o escribir la información.
Cuando se intenta leer o escribir en un sector y, por el motivo que sea, el cabezal no es capaz de ello, la unidad lo reporta como defectuoso y lo descarta (esto significa que las próximas veces ni siquiera intentará leer o escribir en dicho sector). Hay dos tipos de sectores defectuosos y las causas que los producen son múltiples, pero vamos a tratar de explicarlo de la manera más sencilla posible:
●Problemas físicos: generalmente causados por impactos (que se te cae el disco duro al suelo, por ejemplo) o graves errores con el cabezal (conocidos como head crash) en los que el plato se ha dañado físicamente y, por lo tanto, ciertos sectores han quedado inaccesibles permanentemente. Este tipo de sector defectuoso no tiene reparación posible, aunque sí que podremos mitigar el problema haciendo que el disco duro descarte permanentemente los sectores afectados para evitar errores.
●Problemas lógicos: se producen por un fallo en la lectura o escritura del disco, que puede ser provocado por ejemplo por un corte repentino del suministro eléctrico mientras el disco duro estaba escribiendo datos. En algunos casos también pueden ser producidos por errores o corrupción de datos en los que el sector ha desaparecido del índice del que os hablamos hace un momento. En estos casos, los problemas sí que pueden ser reparados totalmente.
Cómo saber si tu disco duro tiene sectores defectuosos
En la imagen de arriba se puede ver el interior de un disco duro que ha sufrido un «head crash», y en el que se ve claramente que el cabezal ha dañado completamente la superficie del plato, dejándolo prácticamente inutilizable. Si es tu caso, notarás que el disco duro hace una serie de ruidos extraños, como de raspar, y obviamente no estará funcionando correctamente.
Para saber si tu disco duro tiene sectores defectuosos lo mejor que puedes hacer es utilizar las herramientas que Windows contiene para ello, ya que son sencillas de utilizar y realmente muy efectivas. Hablamos de la utilidad CHKDSK , una herramienta que precisamente está diseñada para detectar y reparar casi cualquier tipo de problema que puedas tener en tus unidades de almacenamiento (ya no solo discos duros sino también SSD o incluso unidades Flash USB).
Para ello, haz clic con el botón derecho sobre el botón de Inicio y selecciona la opción «Símbolo del sistema (administrador)». En la ventana que se abre, debes ejecutar (escribe y luego pulsa ENTER) el siguiente comando:
chkdsk x: /F (donde x es la letra de la unidad asignada al disco duro; puedes comprobar su letra simplemente entrando en «Este equipo», en Windows).
Si estás ejecutando el comando directamente desde Windows verás una pantalla similar a la que te hemos puesto arriba, en la que el sistema operativo nos dice que la unidad está en uso y que no la puede analizar, instándonos a desmontar el volumen (algo que solo nos aparecerá en el caso de que el disco duro a analizar no sea donde tienes instalado el sistema operativo) o a reiniciar el equipo y que CHKDSK se ejecute automáticamente en el próximo arranque. Sea como sea, pulsa la Y en tu teclado y luego ENTER para aceptar.
El proceso consta de tres fases, en las que primero el sistema analizará la unidad y luego tratará de reparar los errores que encuentre (la tercera fase es simplemente de verificación). El proceso puede tardar bastante tiempo dependiendo de la capacidad de tu disco duro y del número de errores que encuentre, pero si los errores son reparables, esta herramienta se encargará de todo y no tendrás que hacer nada.
Otra manera de comprobar si tu disco duro tiene sectores defectuosos está también integrada en Windows. Accede a «Este equipo», pulsa con el botón derecho sobre la unidad problemática y haz clic sobre «Propiedades». Ahí ve a la pestaña Herramientas y verás algo como esto:
Pulsa sobre el botón Comprobar, y el sistema se encargará de analizar el disco duro en busca de problemas, errores y sectores defectuosos. En el caso de que encuentre algún problema, el propio software te propondrá intentar repararlo automáticamente sin que tengas que hacer nada más.
¿Se pueden reparar los sectores defectuosos en el disco duro?
Tanto con CHKDSK como con la herramienta Comprobar de Windows se puede detectar e intentar reparar sectores defectuosos en tu disco duro, pero ninguna de estas herramientas es completamente infalible (y puede que el problema no tenga reparación posible si los daños son físicos, tal así que puede que el disco duro no quede en buenas condiciones a pesar de todo.
Si los problemas no son físicos sino lógicos y las herramientas anteriores no han logrado solventar el problema, otro método más directo es realizar un formateo a bajo nivel de la unidad, un proceso que eliminará toda la información que contiene (así que haz una copia de seguridad de los datos antes de nada) porque, literalmente, resetea todos los bits del disco duro uno a uno, incluyendo la asignación de los sectores y el índice.
Es una manera bastante radical de reparar un disco duro con sectores defectuosos, pero si los problemas de éstos no son reparables se omitirán en la nueva asignación de sectores y por lo tanto podrás continuar utilizando el disco duro tras el proceso. Eso sí, si la cuantía de sectores defectuosos del disco es bastante grande verás que su capacidad máxima se habrá reducido ya que, literalmente, tendrá menos sectores utilizables.
¿Qué es un formateo de bajo nivel?
Para entender qué es un formateo de bajo nivel, primero se debe saber qué es un formateo. Un formateo o la acción de remover o eliminar archivos del disco duro de forma permanente.
Ahora, un formateo de bajo nivel es igual que un formateo normal, sin embargo, este método es mejor, pues deja la PC u ordenador en la forma que vino del fabricante. Además, organiza al HDD (Hard Drive Disk o Disco duro), así creando marcas físicas en la superficie del disco duro que organiza el espacio o el almacenamiento en donde más adelante se guardará la información del usuario.
Es decir, es un método que permite borrar tus datos de la forma más segura posible. Sin la necesidad de pasarle un taladro a nuestro disco duro.
Ventajas de un formateo de bajo nivel
Las ventajas de un formateo de bajo nivel son:
• Repara problemas de magnetización en partes del disco duro (no repara un daño físico del disco duro).
• Deja el disco duro como de fábrica.
• Organiza el almacenamiento del disco duro haciendo marcas físicas, así ayudando a una escritura y lectura optimizada.
• Borra los archivos de forma irrecuperable, así que si quieres salvar información personal debes pasarla a un pendrive o un disco externo.
• Si un disco duro te da problemas, antes de tirarlo prueba con un formateo de bajo nivel, así podrás salvar el disco y no hacer gastos innecesarios.
¿Cómo hacer un formateo de bajo nivel?
Lo primero para hacer un formateo de bajo nivel es descargar un programa adecuado para hacer dicho formateo. Aquí te dejo unos links para 2 programas que te ayudarán a hacer este proceso de la mejor manera.
• HDD GURU
• Data Lifeguard Diagnostic for Windows
Después que hayas descargado la aplicación que más quieras, debes instalarlo, aceptar la licencia e iniciar el programa. Ya al tener esos pasos listos iniciamos con el procedimiento.
Seleccionamos el disco duro a formatear u otra unidad, y presionamos la opción Continúe (next).
Luego en la pestaña seleccionamos “Low Level Format”, y aparecerá otra pestaña en la que solo presiona la opción “Format this device”, para que comience a formatear el disco duro u otra unidad. Ya iniciado el formateo debes esperar a que se complete y eso puede durar algunas horas dependiendo del disco duro. Además, debes recordar que no debes apagar ni desconectar el dispositivo a formatear.
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